Abril 26, 2009

Teaserland y yo

De mis cinco trailers falsos presentados al festival Teaserland 2009, ninguno fue nominado. En parte lo encuentro razonable: mil no sé cuántás personas habían presentado y, finalmente, todo se reducía a 20 finalistas. He colgado dos de ellos en Youtube: Ladridos y Detrás. Uno de terror y un dramón con tintes de thriller.
Espero vuestras opiniones más sinceras.

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Marzo 29, 2009

‘Radiografía’, un cortometraje de Ramon Balcells

Radiografía no nace a partir de un guión. Ni siquiera de una idea clara, ni de un tema en concreto. Nace de improvisto, a partir de unos 60 clips de video caseros grabados con una cámara digital de manera espontánea: mi madre en la cocina, mi hermano simulando una escena dramática, mi padre hablando por teléfono, yo mismo leyendo un libro… El hecho de grabarlos fue simplemente una distracción; eran unas pruebas para ver cómo grababa mi, por aquel momento, nueva cámara de video. Tras permanecer varias semanas en mi ordenador sin ningún uso, decidí “resucitar” dichos clips y juntarlos para crear un hilo entre ellos que atrapara al espectador y no lo soltara hasta el último momento.

El resultado, tras muchas y muchas pruebas de montaje, ha quedado tal y como yo lo tenía en la mente. No hay un tema importante, no hay una metáfora escondida, ningún secreto, ningún planteamiento: es un experimento visual y sonoro. Nada más. Una pantalla en negro y diversos clips (que aparecen de dos en dos, normalmente) con una relación entre sí. Todo esto da pie a una breve radiografía de una familia, a mi primer cortometraje.

 

Marzo 12, 2009

La vida en dos horas y media

Crítica de El curioso caso de Benjamin Button (David Fincher, 2008)

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Detrás de la grandilocuencia de su conjunto, en el nuevo y deslumbrante film de David Fincher se esconde un mensaje tan verdadero y cercano como la vida misma. Aunque probablemente ya lo conozcamos: hay que vivir la vida hacia atrás para llegar a comprenderla. En El curioso caso de Benjamin Button, lo remarcable no es el hecho de que el protagonista nazca viejo y muera joven; son sus consecuencias, el aprendizaje que él, un “bicho raro”, hace de la vida y cómo el tiempo real, que va invertido a su condición, le va marcando. Y es que, como le enseña a través de una carta en forma de testamento él a su hija, sólo se puede vivir invirtiendo el tiempo, huyendo del progreso, viviendo de la experiencia. Tal y cómo él ha hecho.   

No deja de ser una metáfora el hecho de que la historia comience el día que acaba la Primera Guerra Mundial, uno de esos días históricos en que se respira esperanza, y acabe mientras el Katrina arrasa Nueva Orleans, dejando limpia la ciudad donde Benjamin vivió durante su larga y extraña vida. Metáfora porque el huracán supone una reforma, una reconciliación de un país que, igual que el protagonista, va rejuveneciendo, que se verá reflejada en una última imagen sublime e inteligente, la de un reloj que marca la hora hacia atrás  (alias Benjamin) arrastrado por el agua del huracán (progreso, deconstrucción, o si quieren, renovación). Destaco, además, el momento en que Benjamin y su amada Daisy (que crece en sentido normal) se encuentran en el punto en que sus edades coinciden, y se observan en el espejo, que simboliza un cruze del destino, el encuentro entre una rebelión y un modelo.  

Ésta sería la nada fácil base de la historia que Fincher, a partir de un relato corto de F. Scott Fitzgerald, nos ha trasmitido tan impresionantemente. Ésta es, probablemente, una de las pocas películas de los últimos años que nos hable de la vida de manera total, a partir de un personaje extraño que vive rodeado de una vida normal (es éste uno de los aspectos que la diferencia de otras películas fantásticas). Vejez, amor, juventud, muerte, sentimientos, país, tiempo… vida. Todo está en Benjamin Button. Todo gracias a un maestro injustamente olvidado en la última ceremonia de los Oscar, cuya gran triunfadora fue una película que también hablaba de la vida, pero de una manera tramposa, confusa y efectista. Y es que El curioso caso de Benjamin Button, además de ser una obra de arte total (véanse las referencias a la literatura, a la pintura, al baile…), se aprecia por su sinceridad y su deslumbrante inteligencia emocional. Disfruten de la vida en dos horas y media, disfruten de un futuro clásico.

Puntuación 9/10

Marzo 11, 2009

El fantasma refugiado

Crítica de Gran Torino (Clint Eastwood, 2008)

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Gran Torino supone mucho en la carrera del veterano Clint Eastwood: en primer lugar, una despedida como actor con un personaje que bien podría contener una mezcla de sus antiguos roles; también, una recopilación de muchos de los temas que más le han fascinado a lo largo de los últimos años (muerte, pérdida, los Estados Unidos, religión, relaciones humanas…); y, por último, una revisión a toda la obra del cineasta a través de simbólicas e increíbles imágenes. Una nostálgica retrospección con mirada hacia el futuro.

Si Million Dollar Baby hablaba, entre muchas otras cosas, de la pérdida de un ser querido, Gran Torino, posiblemente el film más asociable con el mencionado (especialmente por su corte trágico e intimista) nos lleva hacia una pérdida no tan física: la de los valores. Y es que Walt Kowalki, el anciano protagonista veterano de la guerra de Corea, tras observar desde su porche la degradación del barrio en que vive (ahora habitado por inmigrantes), siente una enorme dolor en su interior, un desprecio por los nuevos moradores y siente una pérdida de, según él, los antiguos valores americanos. Sólo su preciado coche de colección, el Gran Torino, le supondrá una vía de evasión, un refugio ante el mundo en que vive. El cambio moral que experimentará este personaje conservador y violento hacia la comprensión resulta ser el eje del film, y su “culpable” no es otro que Thao, un adolescente oriental que le hará mirar hacia el futuro y, a su vez, actuar como en el pasado. Y ahí es donde más se nota el nexo con la anterior película mencionada, en la relación entre dos seres humanos hundidos por la soledad que no se adaptan al presente. 

Clint Eastwood ha vuelto en plena forma con un film fascinante, inspirado y necesario. Si no tiene un guión tan perfectamente calculado como el de Million Dollar Baby, ni una factura técnica tan impecable como la de El intercambio, es porque no lo necesita (uno de sus logros es tratar temas tan complejos y diversos como los anteriormente mencionados de una manera tan absolutamente sobria). Gran Torino es un mérito inolvidable, la obra más personal de Eastwood (¿quién habló de obra menor?), una rendición ante su propio cine, su propia visión del mundo. El mejor castigo artístico que se le podía imponer a la América de Bush.

Puntuación 9/10

Febrero 22, 2009

¡Factor sorpresa!

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Poco es el factor sorpresa que hay antes de que se entreguen los premios Oscar de este año 2009. Es prácticamente seguro que la tramposa pero eficaz Slumdog millionaire triunfe, que Mickey Rourke, Kate Winslet, Heath Ledger y Penélope Cruz sean los actores ganadores, que la maravillosa El curioso caso de Benjamin Button se convierta en la gran perdedora y que, merecidamente, Wall·E sea galardonada con el premio de Mejor película de animación y alguno más. Resulta de todo menos emocionante que la entrega de premios de este año sea tan previsible. Pero… ¿y si aparecen sorpresas totalmente inesperadas como la de Crash hace unos años? Esperemos que sea así, y que el film de Fincher sea la gran y merecida triunfadora de la noche. Aquí mi totalmente objetiva quiniela (debajo de cada apartado aparece el nombre de la película que me gustaría que ganara):

MEJOR PELÍCULA
Slumdog millionaire
El curioso caso de Benjamin Button

MEJOR DIRECTOR
Danny Boyle
David Fincher

MEJOR ACTOR PROTAGONISTA
Mickey Rourke
Mickey Rourke

MEJOR ACTRIZ PROTAGONISTA
Kate Winslet
Supongo que Kate Winslet (aún no he visto El lector, es una tarea pendiente para mañana)

MEJOR ACTOR SECUNDARIO
Heath Ledger
Indiscutiblemente, Heath Ledger

MEJOR GUIÓN ORIGINAL
Mi nombre es Harvey Milk
O la mencionada o Wall·E. Me daría igual

MEJOR GUIÓN ADAPTADO
Slumdog millionaire
El curioso caso de Benjamin Button

MEJOR FOTOGRAFÍA
Slumdog millionaire
Slumdog millionaire

MEJOR MONTAJE
El curioso caso de Benjamin Button
Cualquiera de las cinco me parece merecedora del premio (os recuerdo: Batman, Milk, Slumdog, Nixon y la mencionada)

MEJOR DIRECCIÓN ARTÍSTICA
El intercambio
El intercambio

MEJOR VESTUARIO
The Duchess
Revolutionary Road

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MEJOR MAQUILLAJE
El curioso caso de Benjamin Button
El curioso caso de Benjamin Button

MEJOR BANDA SONORA ORIGINAL
Slumdog millionaire
Slumdog millionaire

MEJOR CANCIÓN
Jai Ho (Slumdog millionaire)
Jai Ho (Slumdog millionaire)

MEJOR SONIDO
Slumdog millionaire
El caballero oscuro

MEJOR MONTAJE DE SONIDO
Wall·E
Wall·E

MEJORES EFECTOS VISUALES
El curioso caso de Benjamin Button
El curioso caso de Benjamin Button

MEJOR PELÍCULA DE ANIMACIÓN
Wall·E
¿Hace falta que lo escriba?

MEJOR PELÍCULA EN LENGUA ESTRANGERA
Vals con Bashir
No he visto ninguna, así que no puedo opinar

Espero, o más bien deseo, que mis “sueños” se hagan realidad. De aquí unas horas lo sabremos.

Febrero 16, 2009

“Un blog de Ramon Balcells”

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No, El Séptimo Arte no desaparece. Simplemente, se me ha acudido crear un nuevo blog  para poder escribir sobre mis intereses, mis opiniones, mis proyectos. Quería hablar de teatro, de música, de libros, de fotografía… De todo un poco. No ceñirme, únicamente, en el cine. 
El hecho de tener dos blogs me supone, de algún modo, un doble trabajo verdaderamente inútil, y es por eso que, quizás, de aquí un tiempo, me replantee incluir mis críticas cinematográficas en el nuevo. Todo se verá.

Se titula Un blog de Ramon Balcells, y a partir de hoy mismo podéis acceder a él y leer la introducción que ayer escribí. Espero que os interese y lo visitéis con gusto. Arriba, el diseño de la cabecera.

Enero 30, 2009

La resurrección del abatido

Crítica de El luchador -Darren Aronofsky, 2009-

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 ¿Quién hubiera dicho que Darren Aronofsky, realizador de obras tan visualmente impactantes como Réquiem por un sueño y La fuente de la vida, acabaría dirigiendo la historia de un perdedor de una forma tan sutil y prácticamente rozando un tono documental como lo ha hecho en su último film? El caso es que The Wrestler (o si lo prefieren, El luchador, una traducción no del exacta, pues la palabra en español abarca más que la especialidad de “lucha de combate”), pese a estar dotada de tal aparentemente sencillo estilismo visual, resulta ser, a mi parecer, la más atractiva propuesta del cineasta norteamericano hasta la fecha.

Los motivos son varios: en primer lugar, tenemos un peso pesado que lleva las riendas de la historia: un Mickey Rourke extraordinario, perfecto y totalmente recuperado. Dicha interpretación va ligada con lo que para mí es el otro gran acierto de la película: ese desgarrador tono realista que transmite aún más el sufrimiento de un hombre abatido por la soledad y el dolor, que trata de resucitar. Así pues, el uso (magnífico, por cierto) de la cámara en mano no es en vano. Ni tampoco la elección de Rourke para el papel: lo más posible es que se interprete a sí mismo.

Definitivamente, pienso que, además de ser El luchador, una de las mejores, más sinceras y arriesgadas propuestas cinematográficas de los últimos años, estamos ante la más perfecta cinta de Darren Aronofsky, aunque en absoluto lo parezca. 

No se trata de un simple biopic sobre un luchador, es mucho más: una portentosa y desgarradora reflexión sobre la insatisfacción y el dolor, sobre la fuerza del ser humano y la capacidad de amar, sobre la inutilidad de la violencia, aunque el protagonista la use, en forma de espectáculo, para escapar de sus miserias personales. Véanla y aprecien un verdadero combate.  

Puntuación 9/10

Enero 4, 2009

Las cinco mejores películas estrenadas en el 2008

He aquí un año lleno de mediocridad cinematográfica, también de malestar económico. Un 2008 totalmente mejorable. Sin duda, si un servidor se centra en los filmes que han sido estrenados desde el primer viernes del año en España, sean con retraso o no, llega a la conclusión de que muy pocos merecen estar en el top 5 -no hace falta que diga el porqué de no hacerlo sobre diez-. Aquí mi lista

1. WALL · E Andrew Stanton, 2008

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Me resulta extraño colocar en el primer puesto un film de animación, más que nada porque nunca se me hubiese ocurrido hacerlo; lo cierto es que este nuevo producto de la Pixar es pura maestría, una joya que con el paso del tiempo se convertirá en un clásico; una valiosa e innovadora demostración de las libertades que ofrece el cine, de que con imágenes y sonido puede uno conmocionarse como nunca, de que la magia existe. Una obra de arte inolvidable.

2. ANTES QUE EL DIABLO SEPA QUE HAS MUERTO Sidney Lumet, 2007

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La resurrección del maestro que, años atrás, llevo acabo algo tan cinematográfico y conmovedor como Doce hombres sin piedad. Una enorme tragedia familiar con una puesta en escena brillante, unos intérpretes impecables y un guión complejo. Todo en este film es de calidad, cada detalle está tratado con tal precisión que en ningún momento el espectador se siente ni aburrido, ni engañado. Otra obra maestra.

3. NO ES PAÍS PARA VIEJOS Joel y Ethan Coen, 2007

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Consiguió los dos galardones más importantes en la anterior ceremonia de los Oscar y obtuvo unas críticas tremendamente buenas. La mayor parte de la gente, incluído yo, coincidía en que el nuevo trabajo de los directores de Fargo era una sólida y brutal película sobre el paso del tiempo y el uso de la violencia, y que nunca un villano como el caracterizado por Bardem fue tan atemorizante en un film. Absolutamente inolvidable.

4. LAS HORAS DEL VERANO Olivier Assayas, 2008

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Que un tema tan molido y cansino como la relación entre una familia tras una herencia sea tratado con tanta elegancia e innovación como Assayas lo hace en su último proyecto es digno de elogio. Sólo hay que presenciar los diálogos o ese final tan enormemente simbólico para darse cuenta que Las horas del verano no es un film cualquiera, que es uno de los logros cinematográficos más complejos y bonitos del año.

5. LOS CRONOCRÍMENES Nacho Vigalondo, 2007

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Ni crímenes en Oxford, ni, desde luego, girasoles ciegos. Tras ver las nominaciones a los premios Goya de este año, un servidor está al borde de un ataque de nervios: si el año pasado reconocieron la innovación y el riesgo de alguien como Rosales, este 2008 parecen volver al clasicismo de siempre, nominando a infinitos premios churros como los mencionados al comienzo. Mis disculpas, supongo, por no haber visto aún Camino, la única que parece ofrecer esperanzas. La única película española que he visto de este año y que me parece la mejor, con gran diferencia, es Los cronocrímenes, y únicamente la defenderé con las siguientes palabras: original, atrapante, de bajo presupuesto, amena, corta e imperfecta. Todo lo que un debut ha de ser.

Para no quedarme intranquilo, dejaré en el aire varios títulos más que también me parecen dignos de ser mencionados: Quemar después de leer, La niebla, El intercambio, La cuestión humana, Paso de ti, El incidente, La noche es nuestra, Sweeney Todd: El barbero de la calle Fleet, 4 meses, 3 semanas y 2 días, Lo mejor de mí, My blueberry nights, The fall: El sueño de Alexandria, Juno, Expiación. Más allá de la pasión, El caballero oscuro y Escondidos en Brujas.

Sé que este nuevo año contará con productos de muchísima más calidad. Lo presiento. Sólo os digo que ya he visto lo que me parecen dos grandiosas películas: Gran Torino y Revolutionary Road. ¿Queréis volver a oir nombres que ya os suenen para iros haciendo la idea de lo que supondrá, cinematográficamente, el 2009? El lector, El curioso caso de Benjamin Button, Slumdog Millionaire, Frost/Nixon, Inglorious Basterds, Blindness, The Burning Plain, Agora, Los abrazos rotos, El mal ajeno, Watchmen, The Wrestler… ¿Hace falta que siga? ¡Feliz 2009!

Diciembre 17, 2008

El cine ante la crisis. Primeras manifestaciones

casa_en_venda_1Revelador fotograma de Endeutats, sobre la teranyina, un documental de Ferran Vidal Vicens

¿Saben esas torres de cartas, cuya extrema sensibilidad hace que si tocas una de ellas toda la construcción se derrumbe? ¿Les suena, también, ese hecho tan actual llamado sobreendeudamiento? ¿Qué les parece si asociamos los dos aspectos y cambiamos las famosas cartas de juego que forman la torre por tarjetas de crédito? Crearíamos una metáfora visual, un impacto visual absolutamente concienciador que Ferran Vidal Vicens ha utilizado como apertura de su extraordinario documental Endeutats, sobre la teranyina (Endeudados, sobre la telaraña), estrenado el día 16 de diciembre en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB). 

Unos meses después de la caída de las torres gemelas en Nueva York, la gente aún no estaba preparada para recibir mensajes culturales acerca del tema. Nadie lo estaba. Algunos años más tarde, empezaron a aparecer representaciones de todos los ámbitos artísticos (en cine, por ejemplo, surgieron dos especie de homenajes, pero completamente distintos: la fallida World Trade Center, de Oliver Stone, o la espléndida United 93, de Paul Greengrass), hechos que no significaban, sin embargo, la superación de la catástrofe. Simplemente, se creían oportunos de hacer, aunque, en mi modesta opinión, eran innecesarios, venían a contar algo que todos sabíamos. Lo mismo sucedió con el atentado del 11-M en Madrid, aunque ningún cineasta se ha “atrevido” ha tocar el tema aún. La necesidad por retratar algo sumamente dramático como un atentado en el cine no es fácil.

Ni tampoco lo es hacerlo con la crisis económica que hoy en día nos envuelve. Por eso considero el mencionado documental de Vidal como, ante todo, un atrevimiento digno y conmovedor, que no sensiblero, puesto que es uno de las primeras creaciones artísticas de hoy en día que ha profundizado en el tema. Lo más curioso de todo es que se realizó hace algo más de un año, cuando la crisis aún no se había expandido tanto como ahora. El resultado de Endeutats, sobre la teranyina es más que satisfactorio, es una demostración de que temas como el que nos ocupa pueden ser tratados de forma artística sin caer en la lágrima fácil propia de los telediarios que nos invaden con titulares terroríficos. 

rafael_paseo_puertoMetáforas visuales distinguen al documental del prototipo de informativo sobre la economía

De todos modos, no quiero hablar aquí de economía. La crisis está latente, cada vez nos invade en mayor proporción. La problemática de las familias y de los bancos es algo que todos oímos cada día. El sobreendeudamiento también. Así pues, como espectador cinéfilo que soy, me gustaría resaltar de Endeutats, sobre la teranyina su capacidad de atracción visual mediante imágenes desconcertantes, metáforas visuales, un montaje de ritmo ameno y una fotografía atractiva, así como un guión cuyo enorme trabajo se palpa enseguida y una dirección tan profesional como inteligente. Aunque su mayor logro, sin embargo, es la combinación de dos factores que, de no ser por ir mezclados, el resultado hubiera sido un mero informativo: esta creación e imaginación artística con la reflexión y documentación sobre el apuro económico. 

Ferran Vidal Vicens y todos los colaboradores del documental ya pueden ser considerados como unos de los primeros atrevidos que se han enfrentado ante este problema social y financiero tan grave. Un trabajo digno de ser visto por cualquier persona inquiete por el dilema, es decir, por la mayoría de los habitantes de este mundo tan últimamente maltratado. Además de no defraudarles, les proporcionará información, no sólo económica, sino sobretodo ética y social, rehusando del abundamiento de demasiados tecnicismos. Gracias y felicidades a todos los colaboradores por haber conseguido no dejar a nadie indiferente.

Diciembre 7, 2008

La muerte y los objetos perdidos

Las horas del verano (Olivier Assayas, 2008)

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Las horas del verano se abre, tras unos títulos de crédito iniciales acompañados de una partitura de fondo absolutamente emocionante -la única pieza musical que aparece durante todo el film-, con un plano de un bosque que, ya de por sí, transmite una total tranquilidad. Unos niños y adolescentes aparecen de la nada corriendo y se dirigen a una casa antigua de pueblo preciosa, donde se encuentra el resto de la familia adulta. Algo tan simple como un encuentro familiar se sucede con una sencillez abrumadora, un encanto y una puesta en escena tan elegante como cercana. Este es el inicio de todo un pequeño dilema familiar de lo más corriente, cuya desenvoltura resultará de lo más realista, convincente, calmada, hermosa y dramática.

La nostalgia que se respira en el ambiente de la familia protagonista se palpa enormemente, se siente como si fuéramos nosotros quienes presenciásemos el paso del tiempo y los cambios generacionales. Y es que además de representar una revisión del pasado, de sus costumbres, el film también acaba siendo una visión sobre el presente, y ahí es donde más papel tienen esos tres hermanos tan diferentes unidos por el recuerdo de una madre y unos objetos que van cobrando personalidad a lo largo de la película hasta culminar en el peor lugar posible -inolvidable la conversación en el museo entre el hermano mayor y su mujer, y todos los diálogos entre los tres-, es decir, por el mismisimo pasado. La posterior generación, la de esos adolescentes ansisos de libertad, sin embargo, también se distingue por la sensibilidad por uno de los aspectos básicos de la vida como la muerte. El realizador nos brinda, en esta ocasión, unos planos finales enormemente sensibles y bellos, envueltos de naturaleza y calma como los primeros que aparecen, en contraste con las tristes y desesperanzadoras situaciones que se desenvuelven durante la mitad, más cercanas a los problemas entre los primeros.

Lo que más distingue al film de Olivier Assaayas de cualquier otro drama familiar de argumento parecido es su capacidad por diferenciar el conflicto en sí, o el pretexto, si quieren, de la temática esencial, esa mirada hacia las distintas generaciones de una familia y la repercusión que tiene en ella el paso del tiempo, la muerte y la nostalgia. Eso, y una excepcional dirección de actores -destacar, por encima de todo, una Edith Scob breve pero deslumbrante en cada momento, y los tres hermanos, completamente accesibles-, hacen que Las horas del verano resulte una de las propuestas más hermosas, sinceras y, aunque resulte a primera vista extraño, innovadoras que se haya hecho el cine francés, últimamente estancado en un estilo y un contenido ya cansinos. Una película inolvidable, bañada elegantemente de una lucidez y una madurez poco comunes en los tiempos que corren.

Puntuación 9/10